Y si hay algo que te gusta... ¿no es increiblemente divertido hablar de ello? ¿Ya sea bien o mal?
Por eso me encanta la crítica de cine. Además de que creo que es la profesión perfecta. Y si tu pareja es crítico de cocina ya mejor que mejor: cenita gratis+cine gratis y encima, si no te gusta, puedes criticarlo sin ningún tapujo...
El año pasado tuve una asignatura sobre el tema. Nuestro profesor, profesional al cual admiro, apellidado Navarrete, nos explicó que existen 2 tipos de crítica, una más visceral y otra mucho más teórica, que incluye la ficha técnica y comentarios sobre la técnica, el director, el estilo y la historia. Aunque la visceral me resultaba más interesante y fácil de hacer, con la teórica aprendí a no juzgar por adelantado. Para criticar siempre hay que conocer.
La cuestión es que quiero que conozcais la diferencia, por eso voy a colocaros dos críticas, una de cada tipo, de dos películas que, además, os recomiendo. De todas maneras no creo que vuelva a hablar de una película en este blog como hablaré de "La Clase", crítica que colgaré mañana, sino que mis críticas serán mucho más viscerales y personales, como la que os muestro de "Gran Torino"...
GRAN TORINO
Ver una película de Clint Eastwood siempre ha sido para mi todo un placer.
Ver "Gran Torino" es, ante todo, ver una comedia dramática cuando en realidad pensaba enfrentarme a un dramón racial y étnico. No he visto una película buena, a la altura de otras películas del director. Pero aunque la película esté repleta de tópicos, vale la pena ver la evolución del viejo cascarrabias antiguo militar en Vietnam, rodeado de "amarillos", que pasa a ser, sin quererlo ni beberlo, el "nuevo sheriff de la ciudad", el que impone la ley en el barrio.
Cuando hablo de comedia, en realidad intento referirme a la cantidad de guiños que aparecen en la película; desde pequeños autogags (Clint Eastwood se ríe de Clint Eastwood) hasta el humor más fácil: juegos de palabras con nombre orientales. Y me refiero a comedia, también ante el personaje del cura: un actor increíblemente poco carismático unido a sus "cansinas" apariciones. Supongo que era imprescindible el típico toque religioso americanizado de este género fílmico, tan popular en Estados Unidos.
Cuando hablo de drama, hablo del sufrimiento de los personajes, de la búsqueda de un apoyo, de un amigo. "Atontao" se convierte en el mejor amigo de nuestro protagonista, hasta el punto de valer tanto como vale un auténtico Ford Gran Torino.
En definitiva, una película que se disfruta en todos los sentidos, pero que está hecha únicamente para que el propio director se luzca, pero esta vez, como actor.
Por supuesto, me es imposible no nombrar el penoso doblaje al que ha sido sometido la película. Las bandas callejeras, tristemente, no llegan a imponer en ningún momento, pues el vergonzoso doblaje hace imposible sentir algo de pena por el chico maltratado o la chica acosada.
"Gran Torino" (2008) de Clint Eastwood. Puntuación 6/10
Ah!Que conste que saqué un 9.5 en la asignatura...asi que se me da bien, por lo visto...
Buenas noches y buena suerte!
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